
Detrás de Sean Eternos estamos Eugenia y Lucas, dos argentinos oriundos de Buenos Aires, que creemos que el mate es mucho más que una bebida: es la forma en que nos encontramos, en que conectamos, en que nos reconocemos. Por eso decidimos hacer la nuestra, la de los argentinos.
Somos una pareja de argentinos que, luego de haber viajado a distintos lugares del mundo, tiene la fortuna de poder decir que ser argentinos es de los orgullos más grandes que tenemos. Somos únicos e irrepetibles en el más bello y caótico de los sentidos. Con ese orgullo en mente y corazón decidimos co-fundar Sean Eternos.
En Sean Eternos buscamos preservar nuestra esencia argentina. Cuidamos los rituales que nos sostienen como pueblo, empezando por el más sagrado de todos: el mate. Queremos llevar nuestra identidad a cada rincón donde haya un mate dispuesto a ser cebado, porque cada ronda es una forma de no soltar lo que somos.
Por eso hicimos una yerba con identidad propia, inspirada en nuestra forma de vivir el mate, hecha con la convicción de que lo que hacemos trasciende un producto. Una yerba que está a la altura del ritual que está representando. Queremos que Sean Eternos sea sinónimo de los momentos que nos hacen quienes somos: la ronda, la charla, el silencio compartido, el mate que une. Porque no estamos vendiendo yerba, estamos sosteniendo una forma de ser.